Había una vez… La importancia de leer cuentos infantiles

Los niños no se cansan de escuchar las historias que comienzan con la frase “érase una vez …” y terminan con “y vivieron felices para siempre.” Contrariamente a lo que la mayoría de la gente piensa, la narración no es sólo una actividad de ocio, sino una herramienta importante en la transmisión del conocimiento pero de eso queremos hablar a continuación.

La lectura de historias infantiles, contribuye al desarrollo de la imaginación, la memoria, el lenguaje, la capacidad de reflexión y la construcción de una identidad. Se ha podido comprobar que el niño puede sentir emociones importantes y también entender su significado cuando se adentra en la literatura infantil.

Para poder interesarse en las diferentes historias, el niño va a necesitar escucharlas varias veces, de esa manera comenzará a lograr la identificación de sus propios sentimientos con los de los personajes o ciertas circunstancias que sus padres van narrando.

Por lo tanto, es esencial que busques todas esas historias que tienen que ver con el día a día en que el niño se ha enfrentado o se enfrentará; hechos como la muerte, los conflictos, la entrada a la escuela, entre otros. Estas historias también trabajan en las emociones negativas, como el miedo y la soledad.  Por lo tanto, las historias animarán su incursión en la vida en la sociedad, incluso en el contexto escolar.

Hay que tener en cuenta que nunca es demasiado temprano para empezar a contar historias y siempre puedes encontrar opciones de historias y cuentos infantiles en sitios web. Haz clic aqui.

Algunos consejos para contar historias:

  • Crear hábitos de lectura desde pequeños, tales como “la hora del cuento” (todos los días después de clases o antes de acostarse, por ejemplo) un hábito tan importante como cepillarse los dientes o hacer la tarea;
  • Elegir una historia apropiada para la edad del niño, trata de que las historias siempre sean ideales para la etapa en la que viven y no lo forces nunca a leer cosas mucho más complejas si no sientes que está preparado para ello;
  • Opta siempre por temas de interés para el niño, nadie mejor que tú conoce sus gustos (por ejemplo, princesas, superhéroes, etc.) y / o situaciones que representan hechos que él puede experimentar (por ejemplo, el miedo a las habitaciones oscuras, el miedo a la escuela, etc.);
  • Para hacerlo más ameno, puedes imitar voces y utilizar movimientos con el cuerpo, de esa manera logras mantener la atención del niño;
  • Al final puedes pedir al niño que relate la historia que escuchó, de esa manera fomentas la lectura de comprensión;
  • Explica el significado de las palabras nuevas cuando sea necesario, de esa manera aumentas el vocabulario del niño y existe una retroalimentación en cada lectura;
  • Crea un espacio adecuado para la lectura, dónde el niño esté cómodo y no se distraiga con lo que hay a su alcance (por ejemplo, una esquina de la habitación con cojines en el suelo, esta es una excelente opción que te permite colocarte a nivel del niño y hacer más amena la lectura).

Esperamos que éstos consejos te hayan servido ¡Buena lectura!